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Una gran oportunidad #15M y PPSOE

mayo 13, 2012 6 comentarios

Ayer, cientos de miles de personas salimos a las calles, desmintiendo “el deseo” gubernamental” de recluirnos al rincón de los “cuatro radicales”, desmontando la estrategia del PSOE de liderarla o la de sectores del PP de demonizarnos y vincularnos al #15M con el PSOE u otras organizaciones políticas. Ayer demostramos en calles y ciudades que el #15M no solo seguimos vivos, sino muy activos, que somos responsables y pacíficos, que seguimos reclamando el diálogo para la defensa de nuestros derechos.

Fotografía de Javier Fernandez

Salimos porque nos hundimos todos al igual que el PIB, las economías domésticas, pequeñas y grandes empresas. Hasta los accionistas e inversores más tradicionales comienzan a temer por su futuro y a comprobar que tampoco van a escapar a sus secuelas, visto lo sucedido en Bankia y otros gigantes, responsables directos y, a priori, “beneficiarios de la crisis”.

Un nuevo orden político y social se vislumbra y se encuentra en ciernes. El PSOE, a pesar de los recortes no ha acortado distancias con el PP (apenas un punto y medio) y el PP, sabe que hoy, apenas 6 meses después, no repetiría mayoría absoluta, habiendo recibido su primer aviso en las elecciones andaluzas y asturianas. Sus políticas de servilismo fiel a los dictados del FMI y de Merkel, están sembrando malestar e incrementando el clima de crispación día a día, por la destrucción del patrimonio de los españoles, el incremento del paro, la cerrazón y sordera y los recortes de derechos de todo tipo, incluidas libertades políticas, con la consecuente destrucción de la credibilidad de políticos y élites ante los ciudadanos.

¿Quién mas está perdiendo? no hay duda que todos los ciudadanos pero hablemos de quienes inspiran las medidas del gobierno, los que tienen acceso privilegiado a los oídos de Rajoy ¿no están perdiendo la patronal y las grandes empresas? ¿qué me dicen de la bolsa o el desplome en la facturación? ¿y la prima de riesgo? ¿no ha subido espectacularmente a pesar de los recortes? Toda la capa empresarial más “reaccionaria”, la que solo entiende de productividad desde “el presentismo y el recorte” y no desde la optimización de tiempos, mejora de procesos o la innovación, están recibiendo el impacto de su medicina reduciendo sus resultados, viendo como se reducen sus mercados o como el incremento de su productividad se da a expensas de una bajada en calidad e imagen de sus propias organizaciones, consiguiendo con ello, además, el rechazo social de sus clientes más directos y cercanos.

Comentábamos ayer, de vuelta a casa, que debemos recuperar la “Marca España” y no desde el sentido más “rancio”, sino desde el fomento, rentabilización y valoración de nuestro talento y productos. No es de recibo que las desalinizadoras sean un invento español y la patente sea israelí, que teniendo los diseñadores que tenemos, el diseño de los uniformes de nuestro equipo olímpico lo realice una empresa ruso-italiana o que el líder del mercado del aceite de oliva sea Italia, con el ¿64%? de su producción comprado en España, por poner algunos ejemplos.

Y sin duda es así, valoramos lo extranjero por encima de lo español, convirtiéndonos en víctimas de nuestros complejos y escuchando y deseando que venga alguien de fuera a “salvarnos”, porque con lo que tenemos dentro no se salva nadie, ni los que animan a que sea Francia o Alemania quienes lo hagan o esos insensibles mercados, que siguen subiendo nuestra prima de riesgo, aunque talemos despiadadamente hasta el mismo tuétano las bases de nuestra economía.

Señores de PPSOE tienen ante sus ojos cientos de miles de personas deseando una salida y dispuestas a aportar ideas, capacidades profesionales, conocimientos y talentos, precisamente, los que otros países ya están pagando a nuestros jóvenes titulados.

¿Van a dejar Vds que se vaya semejante oportunidad?

Reflexionen de nuevo ¿de qué les está sirviendo seguir a pié juntillas lo que les dictan desde Alemania? ¿No son tan Nacional/españoles? A este paso tendrán que aprender alemán, es más cómodo para los patrones. Reflexionen porqué sus propios dirigentes toman medidas que a ellos mismos termina por costarles el cargo.

Y mientras todo se hunde, incluidos quienes apoyan ciegamente al líder, Rajoy, que no ejerce, se oculta, “delega marrones” y deambula errante cambiando de opinión, según le vocean de un lado u otro en el pasillo de los influyentes.

España ha dado un gran giro en recortes y otro más importante, cuyo valor y alcance está aún por ver qué pasará y rentabilizar, mientras centenares de miles de personas reclamamos ser protagonistas, ser escuchados. Somos nuestro mejor capital. Lo daríamos todo por mejorar nuestras economías domésticas, por mejorar nuestros valores estratégicos, la salud, la educación, unas mejores condiciones para nuestros hijos, un futuro más sano y en equilibrio con nuestro entorno natural.

Ustedes señores del PPSOE están obligados a escucharnos. Les obliga su contrato de representantes de la sociedad y demostrarían tener inteligencia y sentido común si supieran aprovechar el momento. Ustedes también ganarían. Su futuro persistirá sólo si se mantiene un régimen democrático y, sino, aprendan del pasado y fíjense en Franco cómo ha pasado a
la historia, ni el patrimonio empresarial que nos dejó, junto con la estabilidad en el empleo (contrato fijo) o la base de sanidad y educación pública, sirvió para apagar los deseos de libertad; su dictadura, el sufrimiento, el coartar la libertad, los muertos que dejó por el camino es lo que hoy recordamos con mayor presencia y horror …

Queremos democracia, una que nos represente cada día. Queremos enriquecer la sociedad que nos rodea de valores enterrados por años de malas prácticas. Queremos aquello que ganaron nuestros mayores y que ustedes se han dedicado a esquilmar, con el despilfarro, el caos, la corrupción, la destrucción de lo público a manos de gestores políticos, sin experiencia real en empresas, que ustedes ponen, eximen de responsabilidad y a quienes protegen en sus desmanes.

Para nosotros, #15M, es igualmente importante el reto, pues ya vislumbramos cómo es la sociedad a la que nos dirigimos, democrática, basada en un nuevo orden social, transparente y fundamentada en valores y comportamientos éticos. Tenemos la voluntad y la tecnología. El cambio ya está en marcha, ahora ya es cuestión de tiempo llegar a ella y el cómo llegaremos. Si no nos escuchan, nos estarán obligando a tomarlo (recuerden que quien no evoluciona se extingue, torres más altas han caído). Si nos escuchan, organizando desde cada rincón de la sociedad los principios, relaciones y trabajos del nuevo orden social, el de los ciudadanos.

 

Mercedes Hortelano (Blog) Considerada de izquierdas por los de derechas y de derechas, por los de izquierdas ¿y yo? … política de sentido común.

José Sánchez : (Blog) Considerado desde hace años de izquierdas, vivió en directo el colapso de la URSS

Todos decidimos, no sirve copiar los métodos que rechazamos

febrero 20, 2012 1 comentario

Algunas personas y grupos que utilizan la etiqueta 15M están actuando igual que los partidos políticos clásicos y sindicatos tomando decisiones en nuestro nombre.

Mientras no descartemos estos métodos para actuar como exigimos sean las cosas, democráticas desde sus inicios, nada cambiará y quienes tienen el poder en sus manos nos seguirán llevando donde ellos quieran porque lo único que podemos hacer frente a ellos es oponer la fuerza de la decisión democrática de la mayoría de la sociedad, eso que sistemáticamente nos niegan todos los días.

No habrá ninguna huelga general ni ninguna movilización con resultados mensurables si los protagonistas no tomamos parte decidiéndolas, si es una huelga todas las personas que deben realizarla, un derecho que implica la posibilidad democrática de que existan otras propuestas.

 

Expuesta la convocatoria de Huelga General en Facebook  como algo ya decidido

octubre 11, 2011 Deja un comentario

Aqui también queremos así openourminds:

Tel-aviv, Israel, tonight.
half a million protesters against the economic&political system – and that in a country of 7 million inhabitants.
Jews, Arabs, Foreign workers, Refugees and students marched together chanting “The People demand social justice”.

Categorías:General Etiquetas: , , ,

Irracionalidades made #acampadasol

octubre 10, 2011 4 comentarios

Hacia tiempo que no visitaba http://madrid.tomalaplaza.net, aunque rechazo algunas prácticas de quienes se quedaron con “el sello acampadasol” la razón fundamental es la escasez de tiempo. Este artículo es muy representativo de ese tipo de prácticas:

La Asamblea General aprueba por consenso el fin de la generacion electrica con carbón.  Aunque los detalles de como llevar a cabo la resolución tengan mucho que decir y en lineas generales pueda compartir la propuesta, de ninguna manera puedo compartir cómo se hace.

La Asamblea General….” ¿Quienes, cuantos, cuando, donde…?

La Asamblea General fue la asamblea que recordamos se reunía masivamente en Puerta del Sol. Aunque su opinión influía a todo el 15M por el origen en las masivas manifestaciones del 15 de mayo se representaron siempre a si mismos, lo cual aceptamos siempre de buena gana.

Esta resolución parece usar el viejo prestigio cuando ya no representa al 15M y ni tan siquiera a una décima parte de quienes participaban en las asambleas de Sol, cuando el hashtag #spanishrevolution era trending topic mundial. Guiándonos por la representatividad debemos reconocer que esta resolución es totalmente irrelevante.

Pudiera ser sin embargo que la importancia residiera mas que en la resolución como tal en una movilización real de los ciudadanos de El Bierzo/Asturias y concretamente de la comarca de Laciana.

Lamento decir que no es así. El Proyecto  S.O.S. Laciana es una interesante iniciativa de grupos ecologístas de la zona que no cuenta con el apoyo de la mayoría de la población local. Reconocerlo forma parte de las condiciones para poder cambiarlo. ¿Vamos a conseguir así que los vecinos de Laciana se opongan y no trabajen ellos mismos en las minas de cielo abierto?.

Quiero que El Bierzo sea un paraiso natural, quiero también sus cielos limpios, disfruté cuando supe de la cancelación de la licencia de la incineradora de Cosmos (Toral de los Vados). En aquella ocasión lo conseguimos gracias al masivo rechazo de la población hasta el punto que políticos locales en campaña para las municipales decían en privado que ellos tampoco apoyaban la incineradora.

Nos quejamos de que los políticos tomen decisiones sin contar con los ciudadanos, ¡qué mal favor nos hacemos usando el prestigio del 15M con resoluciones aparentemente representativas y bien intencionadas cuando los directamente interesados no han tenido nada que ver en ella!.

Todo empezó aceptando la identidad #asambleasol con = 15M, nunca fué lo mismo, muchos quedamos fuera. Que existan dificultades para participar presencialmente no debió ser excusa para regalar la representatividad, tampoco lo es para hacer igual con los políticos tradicionales, por eso trabajamos en conseguir herramientas electrónicas que faciliten la decisión ciudadana en cada asunto que nos afecte, para salvar las graves dificultades de la representación directa.

Hoy #asambleasol lleva a cabo esta clase de prácticas a diario convirtiéndose en un factor desmovilizador caracterizado por la sensación de falta total de democracia, de sustitución de nuestra voluntad por la voluntad de personas casi profesionales, siempre reunidos, representándose a si mismos pero que hablan y resuelven como si nos representaran.

Hemos dejado que estas prácticas se reproduzcan en el 15M, en los mecanismos de toma de decisión, de forma que hoy no hay referencias colectivas comunes sino muchísimos grupos en los que se reproduce la falta de democracia.

La dispersión que ha causado esto en el 15M ha contribuido a que la inercia de nuestros micronésicos grupos políticos, los que si podrían representarnos el 20N, haya llevado a la inexistencia de una coalición con la que superar la Ley Electoral y la antidemocrática mecánica de avales.

Cuando gritábamos “que no, que no, que no nos representan..” estabamos reclamando nuestro protagonismo ciudadano y decisión frente a las corruptas y antidemocráticas prácticas políticas de los políticos tradicionales. No quiero gritar esto a #acampadasol, aún pienso que queremos lo mismo y por eso sugiero su disolución, para que el movimiento 15M se pueda dotar de nuevas formas mas amplias y democráticas de organizarse.

Pensando equivocadamente que la critica nos debilita ante los medios mas beligerentes con el 15M hemos tolerado estas prácticas con excesivo silencio. Si queremos la derrota de la corrupta partidocracia de PPSOE, CIU y demás, si queremos la implicación ciudadana…, quizás haya llegado el momento de dejar de hacerlo.

De todas partes del mundo nos llegan buenas noticias, se extiende la fuerza de la indignación ciudadana. Ojalá consigamos el 15 de Octubre un gran éxito de participación, con el será mas fácil recuperar las prácticas democráticas, la organización abierta e integradora que dió prestigio y solidaridad ciudadana a lo que llamamos 15M o #spanishrevolution.

La suerte está echada, apostemos por ganarla.

 

 

 

octubre 6, 2011 Deja un comentario

openourminds:

Tel-aviv, Israel, tonight.
half a million protesters against the economic&political system – and that in a country of 7 million inhabitants.
Jews, Arabs, Foreign workers, Refugees and students marched together chanting “The People demand social justice”.

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De lo nuevo que pelea por existir

octubre 4, 2011 Deja un comentario

Nota autores: Este texto se escribió para la revista Vacarme, a petición de Isabelle Saint-Saens, amiga francesa que quería que le contásemos qué había pasado en las plazas del 15-m, cuál era el secreto de la potencia del movimiento.

Querida Isabelle,

Nos pides que te hablemos de lo que ha sucedido en España desde el 15-M, para poder hacérselo llegar a tus amigos, a tus compañeros, de París, de Francia. Vamos a intentarlo. Imposible hacerte una narración exhaustiva: los acontecimientos se suceden desde entonces a una velocidad inaudita. Por otro lado, la red está plagada de hermosos relatos vivos, escritos a ras de calle. Esta revolución no es de las que tienen una sola voz, como ya ninguna podrá serlo, a menos que logren, como pretenden, poner vallas y alambradas a la red de redes.
En esta carta, queremos ante todo nombrar lo nuevo alumbrado, aquello que pelea por existir frente a las formas viejas que aún persisten por todas partes. Todo empezó con la toma de las plazas, repitiendo ese gesto egipcio en Tahrir del que no sabíamos gran cosa. Muchos hablan de aquel momento como de un despertar. La palabra rechina en los oídos de la mente crítica: ¿despertar de las conciencias? ¿Acaso se cree entonces en estadios evolutivos de la conciencia, donde hay conciencias por encima de otras, porque “han despertado”, “han visto lo que había que ver”? No. No porque ese despertar, sentido, inscrito en una placa en la plaza del Sol que más tarde se convertiría en símbolo [*], era despertar del cuerpo colectivo: de golpe, de un día para otro, percatarse de la potencia de lo que podemos juntos. Antes de las plazas, ya sabíamos que los gobernantes nos estafaban, que estábamos siendo tratados como mercancías, que primaban los intereses financieros por encima de todo lo demás, pero nos sentíamos solos, impotentes, nada se podía hacer. A través de las redes sociales, nos intuíamos, compartíamos con otros, empezábamos a conspirar: ¡pero todo parecía tan etéreo! Con las plazas descubrimos que éramos muchos, tangibles, de carne y hueso, y que juntos podíamos mucho: por ejemplo, construir una ciudad democrática en medio de la ciudad corrupta. Lo que sucedió era tan mágico y poderoso que enseguida hubo la intuición de que había que darlo todo por sostenerlo -por sostener las condiciones de posibilidad de aquel acontecimiento: ¿qué era lo que nos había permitido ser tantos, qué había desatado la generosidad y la disponibilidad colectiva de aquella manera? Siguiendo esta intuición casi instantánea nacieron formas de hacer que rompen con muchas formas de la política que antes conocíamos.

[*] La mañana del 12 de junio se levantaba la acampada de Sol, dejando un punto de información del movimiento. Esa misma mañana, apareció una placa en piedra bajo la estatua ecuestre de Carlos III en la que se podía leer: “Dormíamos, despertamos. Plaza tomada”. El martes 2 de agosto, la policía, aprovechando el descanso vacacional, desaloja InfoSol y retira la placa. Tres días más tarde la plaza sería recuperada e InfoSol reactivado.

En primer lugar, con su concepción militar a partir de la línea amigo/enemigo. La plaza se toma, pero no para cerrarla militarmente, como la Bastilla, sino para abrirla a todos: para hacer de una plaza privatizada una plaza realmente pública. No existe, pues, un afuera del que defenderse, pues la plaza se teje en el entrar y salir de gentes que llegan a aportar su saber-hacer, su tiempo, sus energías, sus cosas. La plaza se convierte, así, en un punto de intensidad máxima de la cooperación dentro de la ciudad y su adentro vive para y con su afuera. Desde ahí, la inclusividad se convierte en una palabra clave. Se trata, ante todo, de sumar a todos, de componerse con cualquiera, de que cada cual pueda encontrar su lugar. Por eso, palabras como compañero, que suelen delimitar una línea entre los nuestros y el resto, entre los convencidos y la sociedad, suenan extrañas a los oídos de este movimiento. Por eso también, la política, la política nueva nacida en las plazas tomadas, ya no consiste en vencer al adversario, ni siquiera, en ganar la batalla de ideas, en con-vencerle, sino en abrirse al pensamiento colectivo: aprender a escuchar lo que cada aportación singular puede regalar al común, al conjunto, aprender a desprenderse de uno mismo, de los bártulos y equipajes que uno lleva consigo, aprender a devenir con otros. En las primeras semanas, se desarrolla casi una paciencia zen en la toma de decisiones, donde la decisión colectiva no es el resultado de la batalla por construir mayorías a partir de grupos con ideas ya hechas, sino un proceso de delicado torneado del consenso, un consenso capaz de recoger la voluntad común y a la vez de incluir hasta la posición más singular. Puede parecer naif pero impera la certeza de que sólo así podremos seguir siendo muchos y que sólo siendo muchos y múltiples podremos sostener el acontecimiento que se ha inaugurado, la apertura de lo que es posible en la medida en que muchos estamos explorando ya otras posibilidades en las plazas (de ciudad, de protesta, de vida en común).

Surge también, sin premeditación ni reflexión más que a posteriori, una capacidad para eludir las trampas de la maquinaria de interpretación dicotómica, dispuesta para capturar, reducir y anular la fuerza de lo múltiple. Lo que está concebido para dividir, se expulsa de forma ingeniosa. Cuando, muy temprano, se pone a prueba el movimiento naciente retando a posicionarse en la izquierda o la derecha, el radical o el reformista, el violento o el pacífico, se responde sin fisuras: “no somos antisistema, el sistema es antinosotros”. La misma habilidad se demuestra más tarde, cuando, ya desmontada la acampada por decisión colectiva, el Gobierno nos desafía de nuevo, atacando en el plano simbólico, poniendo la plaza (aún tomada por un punto de información y por reuniones y asambleas) en el centro de la batalla. El lugar es desalojado por la policía y barrido por los servicios de limpieza municipales. La plaza, nuestra plaza, la de todos, es arrasada, eliminando hasta el más mínimo rastro de lo que se vivió allí, incluyendo obras artísticas colectivas, el punto de información o la pequeña placa metálica al pie de la estatua. Las flores habituales de los parterres son arrancadas y solo queda la tierra yerma. Todo obedece a un plan trazado que busca escenificar una plaza desolada y militarizada con un fuerte dispositivo policial que impide el acceso a toda persona. Se cierran las bocas de metro y se obstaculiza el paso del transporte público. Esta situación surrealista, con el centro de actividad comercial y turístico más emblemático de la ciudad colapsado, se prolonga tres días. Es una manera de incomodar a la población, señalando al movimiento como el responsable, pero sobre todo es una incitación clara al enfrentamiento directo. En una conversación cordial entre un amigo del movimiento y un antidisturbio, el antidistubio afirma sin inmutarse: “al final estallará la chispa, alguien se pondrá violento y nosotros tendremos que cargar. Siempre es así, es sólo cuestión de tiempo”. Sin embargo, su plan fracasa: no nos dejamos hipnotizar por su lógica de guerra. En vez de quedarnos atorados frente a las líneas de policía, intentando retomar frontalmente la plaza, tomamos las calles colindantes, tomamos otras plazas, derivamos por todo el centro de la ciudad, multiplicamos las asambleas, señalando al mismo tiempo el absurdo de su apuesta: el centro de la ciudad paralizado y vaciado contra el ataque de un enemigo que no se presenta. Después de tres días, las autoridades desisten, la policía abandona la plaza y volvemos a tomarla, como el 15 de mayo, para hacerla de todos. Contra las dicotomías, contra la lógica de enfrentamiento, potencia de indefinición del movimiento.

A su vez, en la medida en que las plazas, en el momento en que se toman, ya no son símbolo de una forma de gobierno que nos machaca, sino creación del mundo que alumbramos juntos, en la medida en que no son sólo nuestras, de los que contingentemente estamos en este momento en ellas, sino de todos y cada uno, se impone un cuidado extremo: de la limpieza, de la disposición de las cosas para que las personas puedan circular sin problemas, de las señales para orientarse en la compleja arquitectura naciente… una especie de civismo radicalizado, nacido de abajo, por los innumerables gestos de muchos. El respeto se convierte en otra palabra clave: no un servicio de orden, sino un grupo que recoge y transmite maneras de hacer para la convivencia de todos. Para que la plaza se sostenga es crucial que nos respetemos y nos cuidemos entre nosotros pero también cada cuál a sí mismo. Y, luego, cuando las acampadas se levantan, para sostener los espacios comunes: las manifestaciones, las asambleas, los talleres, las acciones… “Respeto se disuelve porque ahora respeto somos todos”, declara uno de los jovencísimos chicos de la Comisión de Respeto cuando la acampada de Sol se levanta. Respeto es el nombre de la micropolítica del movimiento.

No nos representan es otro de los gritos más repetidos en las plazas. Y es que el movimiento, si de algo es hijo, es de la crisis radical de la representación que, iniciada ya en los años ’70 con el estallido de las expresiones subjetivas singulares, alcanza hoy a todo lo organizado. La desafiliación política es profunda. Desde los grandes partidos y sindicatos hasta las pequeñas asociaciones y ONGs son identificados por la mayor parte de la gente (esa multiciplicidad que constituye la sociedad) como un “chiringuito” que si representa algo es exclusivamente intereses particulares. Si la manifestación del 15-M triunfa y, luego, la toma de las plazas es porque está claro que proceden de “personas cualquiera” y no de ninguna identidad organizada. Sí, éste o aquel “amigo del movimiento” (¿cómo nombrar la participación si no en un movimiento que se construye por filiación contagiosa, más que por afiliación orgánica?) pueden comulgar con este sindicato o formar parte de aquel grupo, pero eso se deja de lado, al igual que las siglas y las banderas, como signos divisorios. Devenir cualquiera, estar allí para aportar a lo de todos, es la única manera de estar en las plazas. Y, en ellas, se imponen desde el primer momento las portavocías rotativas; los nombres propios sólo aparecen en la medida en que son nombres de cualquiera; a los grupos identificables sólo se les reconoce en tanto que contribuyen y no patrimonializan, y siempre con cierto recelo.

Por supuesto, lo nuevo nunca surge de la nada. Todo acontecimiento (y la toma de las plazas no es sino un acontecimiento que ha reconfigurado el mapa de los posibles, abriendo una grieta en la identificación entre realidad y capitalismo) retoma ciertos elementos de lo ya existente y los lanza en el umbral del tiempo. En el caso de las plazas tomadas de Madrid, Barcelona, Valencia y tantas otras ciudades del Estado español, lo que se retoma va desde las redes sociales hasta el know-how de los hackers, desde ciertas maneras y símbolos del movimiento antiglobalización hasta el saber hacer de educadores y trabajadores de calle, desde las autoconvocatorias del No a la guerra, V de Vivienda y el 13-M hasta la autoempresarialidad del trabajo autónomo… activistas y pensadores se han apresurado a declarar como propio éste o aquel ingrediente del movimiento, cuando ese mismo tic patrimonialista es ajeno al nuevo sentir antiidentitario del 15-M. Es importante reconocer aquello que, en el pasado, ha servido de caldo de cultivo del acontecimiento que vivimos, pero tanto o más importante es ver cómo ese acontecimiento resignifica y otorga una nueva potencia a esos antiguos elementos.

Insistimos en lo nuevo, pero no hay duda de que lo nuevo es aún balbuceante: lo viejo pervive reivindicando su derecho de existencia, su legitimidad heredada, y lo nuevo da miedo porque desorienta. Como bien sabes, las plazas se levantaron, y el movimiento siguió proliferando en barrios, asambleas, comisiones y grupos de trabajo, intentando llevar la potencia descubierta a tantos y tantos lugares, inventando formas organizativas y maneras de acción, parando desahucios y redadas racistas. Pero el verano supuso una dura prueba, donde reaparecieron muchos elementos de la vieja política: las dicotomías violencia/noviolencia, las siglas, los bandos… Difícil explicar los motivos en esta breve carta. Lo cierto es que a finales de mes y entrando septiembre el espacio parecía copado por discursos y maneras a caballo ente el pre y el pos 15M. Y es entonces cuando el gobierno de Zapatero lanza la Reforma constitucional que impone el recorte drástico del déficit público y prioriza el pago de los intereses de la deuda pública por encima de todo lo demás. El movimiento, bajo mínimos, articula una respuesta rápida desde las asambleas de calle, que no obtiene su correlato esperado en las redes sociales y mucho menos en las convocatorias demostrativas frente al Congreso. La escasa afluencia a las últimas manifestaciones convocadas de forma conjunta por sindicatos, organizaciones sociales clásicas y el 15M hacen pensar que el grito de “no nos representan” se dirige tanto al exterior como al interior del movimiento. Es como si, cuando no somos fieles a nuestra política de multiplicidad, nos desarmáramos. La totalidad cerrada no es nuestro terreno. Incluso insistimos en  nombrar a un enemigo múltiple como “los mercados financieros” y no tanto a una totalidad como “el Capital”, otro indicio de una manera distinta de hacer política.

Cuando la acampada de Sol se levantó, durante la fiesta que se organizó, todo el mundo hablaba de cómo hacer Sol más allá de Sol. Hoy se nos presenta un escenario incierto. La prensa económica anuncia previsibles derrumbes financieros, la derecha de Rajoy, según todas las previsiones ganadora de las elecciones del 20N, promete más ofensiva privatizadora y mano dura contra la rebelión. Si la inclusividad, el pensamiento colectivo, la apuesta por lo múltiple contra lo dicotómico y contra las identidades fijas, el respeto y la irrepresentabilidad son algunos de los elementos que hicieron Sol posible, ¿cómo prolongarlos y reinventarlos en el oscuro panorama que se abre, ahora que la plaza tomada ha implosionado por la ciudad? ¿Cómo afirmar la potencia de lo nuevo frente a dinámicas viejas que lo saben ya todo porque llevan en la lucha mucho tiempo (dinámicas impotentes, pero longevas)? Dejando de lado los reflejos del pasado ¿seremos capaces de organizarnos para enfrentar de manera efectiva lo que se nos viene? ¿Cómo funciona la organización de lo múltiple? ¿Debemos aceptar que no es más que una coordinación puntual y difusa de singularidades o tal vez se trata de instituciones mutantes y nómadas, inaprensibles? ¿Cómo funciona un enjambre sin reina? Imposible saber lo que vendrá, pero Sol nos ha enseñado a saber que, si nos arriesgamos, merecerá la pena.

Desde las calles tomadas, con cariño,
Cuji & Fatimatta

(Mucho de lo que aquí contamos está inspirado en los programas de radio que hemos realizado desde OndaPrecaria.net, en particular con amigos del movimiento construyendo un abecedario sonoro del 15-M. Gracias a todos ellos)

Últimos acontecimientos: Reflexiones entorno al 15M

septiembre 4, 2011 1 comentario

[Lo leí… Me gustó…]

Ayer asistimos a una manifestación contra la reforma de la Constitución convocada por diversos partidos y organizaciones de la izquierda no parlamentaria. La manifestación no la convocó el movimiento 15-M pero fue apoyada por el mismo (no obstante el protagonismo en los medios de comunicación recayó en el 15-M como viene siendo habitual en los últimos tres meses).

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Sin embargo la manifestación fue bastante distinta a las que hemos asistido otras veces. A pesar de que los convocantes se habían comprometido a no llevar banderas de partido o pancartas firmadas, por parte de algunos grupos no se respetó el acuerdo (nos referimos al sindicato Solidaridad Obrera o al Partido Comunista de los Pueblos de España) ¿Para qué fueron entonces los convocantes de la manifestación a recabar el apoyo del 15-M en la asamblea del Sol?

Gracias a Aureabril por el video

Todo esto resulta aún mucho más llamativo por cuanto hay colectivos y organizaciones de las que convocaron esta manifestación, que no han visto con buenos ojos desde un primer momento al movimiento 15-M. Personalmente puedo atestiguar que personas vinculadas a esta convocatoria me han afirmado que “detrás del 15-M hay cosas muy raras dada la tolerancia que el PSOE ha tenido con ellos y no con nosotros” (curioso argumento de gentes izquierdas que coinciden al milímetro con opiniones vertidas por la derecha y sus medios afines). O como también hemos podido escuchar que “estamos hartos de estos del 15-M que se creen que han inventado las asambleas ahora. Yo llevaré mis banderas digan lo que digan”. Podríamos continuar con el repertorio, como por ejemplo los calificativos que han empleado como “reformistas” “pequeño burgueses” “la revolución de los globitos” y mucho más cosas. ¿Si es esto lo que piensan algunos o muchos de los que convocaron la manifestación por qué razón vienen
al 15-M a solicitar apoyo?

¡Claro que el 15-M no ha inventado la democracia ni las asambleas! Pero ha significado un hecho NUEVO en el panorama social y político de este país. Ha movilizado centenares de miles de jóvenes y trabajadores, ha puesto patas arriba la cochambrosa democracia española, ha denunciado la corrupción, los mercados, las injusticias o los dramas personales de miles de familias abocadas a desahucios, inmigrantes expulsados, centros de salud que se están cerrando… ¿Es comparable lo que se está haciendo ahora con lo que hemos hecho en los últimos años? ¿No será que se critica al 15-M por haber nacido al margen de las organizaciones políticas tradicionales?

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Ahora bien, no todo es de color de rosas en el 15-M, deberíamos empezar a pensar que algo no funciona bien cuando en las últimas convocatorias ha participado menos gente (me refiero a las manifestaciones en el centro de Madrid). No todo lo podemos explicar por el “efecto vacaciones” porque en pleno agosto hemos juntado mucha más gente para otras convocatorias (la manifestación laica o la vuelta a la ocupación de la Puerta del Sol) ¿No es posible que exista cansancio de tantas convocatorias? ¿Hasta qué punto es positivo convocar un día sí y otro también sin margen para la preparación, la organización y la información de la gente? Pues una cosa son las convocatorias que hacemos en nuestros barrios para evitar desahucios o redadas, y otra muy distinta es estar convocando cuatro veces a la semana o incluso más, en Atocha, la Puerta del Sol o la calle Ferraz.

Y aquí entramos en el meollo del problema. ¿Quiénes son los que convocan? Se supone que la gente de la Asamblea de Sol. Pero ¿Por qué una sola asamblea focaliza toda la atención de los medios de comunicación, toma decisiones que repercuten en todos los barrios de Madrid o incluso en toda España, y marca los ritmos de trabajo o actividad del movimiento 15-M? ¿Es justo y democrático que quinientos o mil decidan en la Puerta del Sol por todos? ¿No tendríamos que ir hacia un funcionamiento de abajo hacia arriba, mas coordinado y en donde la asamblea de Sol tenga la misma voz y voto que por ejemplo tenemos los de Carabanchel, Tetuán, Chamberí o Vallecas?

Me parece que son preguntas que nos tenemos que hacer y que precisan un consenso. Si no abordamos estas cuestiones ahora, en el futuro se convertirán en problemas.

Jesús Jaén

NOTA: Las opiniones de este artículo son estrictamente personales y no vinculan a ninguna de las organizaciones con las que colaboro habitualmente.

[Por esto se publica aqui, jivago]